miércoles, 19 de febrero de 2014

Caquetá: Docentes rurales sin dotación


  Héctor José Valencia Beltrán, directivo sindical de la Asociación de Trabajadores de la Educación del Caquetá (AICA) da un vistazo a las condiciones de los docentes de secundaria en ese departamento

–¿Cómo es la situación de la educación en el departamento del Caquetá?

–Prácticamente el 50% de la educación rural está privatizada porque la han entregado en administración a la Diócesis, quienes asumen como oferentes privados. Esto genera una precarización en las condiciones laborales de los maestros; no se contratan los maestros con el debido título, es decir, mínimo normalistas superiores, licenciados. Entonces a las dificultades con que cuentan los niños en el campo se agrega que los docentes sean los menos capacitados.

–¿Han hablado con alguien del Estado para que responda por eso?

–Hace poco hablamos con el secretario de Educación acerca de que a los estudiantes no se les están entregando los recursos de gratuidad y él manifestó que la Diócesis o el vicariato de San Vicente del Caguán tenía que entregarlos.

Pero los maestros argumentan que, en el caso de la institución educativa rural La Inmaculada en Guacamayas -zona rural de San Vicente-, no llegan. Entonces, los profesores tienen que asumir los costos: debe comprar el marcador, todo el material didáctico, pagar los boletines. Esa es la realidad de las zonas rurales. Además, hay un buen número de profesores que han sido amenazados y han tenido que desplazarse.

–Eso en lo rural y ¿qué pasa con la educación en las cabeceras municipales?

–No es muy distinta. Se carece de laboratorios dotados para física, química y biología. Los que hay son obsoletos. Allí no hay cómo hacer una relación entre teoría y práctica; la praxis pedagógica que planteamos.

También hay hacinamiento lo que es muy grave por las condiciones climáticas; se dan clases con más de 36 grados centígrados. La incomodidad que causa el calor en 46 o 48 estudiantes en un salón no permite resultados positivos. Los estándares internacionales dicen que para que se optimicen resultados en la educación la relación es un docente por 15 estudiantes máximo.

–¿Qué otras problemáticas presentan los docentes caqueteños?

–Llevamos siete dotaciones que no han sido entregadas a los maestros. Estas se dan a quienes devengan menos de dos salarios mínimos, que por lo general laboran en las zonas rurales. Desde la última de 2011 -que la desviaron-, desapareció, se cometió un delito pero no aparecen los responsables. Luego, esta administración amparada en que le dejaron una situación engorrosa desde la pasada, no agiliza el proceso.

–¿Qué propone el sindicato para solucionar eso?

–Solicita que se cancele, que se haga un reconocimiento en efectivo porque ya para qué esas dotaciones cuando el maestro ha tenido que asumir los gastos de su vestido, calzado, etc. Son tres dotaciones por año.

–Qué pasa con la educación superior en la región?

–En el campo de la educación superior está la UNAD pero con matrículas muy altas. Nuestro patrimonio es la Universidad de la Amazonia que se ha convertido en patrimonio de la región. En los últimos periodos se han incrementado las matrículas. Por ejemplo, un joven se presenta y para cobrarle le tienen en cuenta los ingresos de cada uno de sus padres, y eso es mucho. Hemos hecho estudios comparativos con otras universidades y vemos que esta tiene las matrículas más caras de las universidades públicas de Colombia. Eso deja a la población pobre del Caquetá sin acceso a la educación.

Fuente: Semanario VOZ

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