La campaña contra la brutalidad policial más allá de denunciar los casos de abuso por parte de los agentes estatales, es una campaña por la justicia, por la dignidad y el derecho a la libre protesta.
En épocas decembrinas, son varios los que quieren hacer un lavado de conciencia, entregando regalos a “quienes más lo necesitan”. Hace parte de un conjunto de tradiciones judeo-cristianas, en donde con “buenos actos”, se pueden sentir las personas más solidarias, por “regalar sonrisas en navidad”. Bueno, habría que mirar si realmente ese es el alcance de nuestra solidaridad. Quizá no, pero seguro caerán nuevas reflexiones sobre estos y el sentido de publicar, de manera jactanciosa, fotos en redes sociales con niños pobres posando con baratijas compradas al por mayor.









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